Prestigiosos especialistas y más de 100 ejecutivos de empresas líderes analizaron como mejorar la competitividad

  • Está comprobado que los países que son competitivos son los más prósperos.
  • En los rankings de competitividad Argentina se ubica de manera recurrente en los tramos más bajos.
  • La articulación entre Estado, empresas y sociedad civil es esencial: son los engranajes que deben funcionar de manera conjunta, continua, coordinada y proactiva para sentar las bases de elaboración de políticas que fortalezcan la competitividad, la riqueza y el bienestar.
  • El capital humano es un factor central para alcanzar la competitividad.
  • 12 drivers para la competitividad
  • La mejora en la competitividad depende de multiplicidad de factores, y solo a través de políticas de Estado sostenidas en el tiempo, podrá generarse una mejora que pueda palparse en la sociedad.

Con la participación de más de 100 ejecutivos de empresas industriales líderes, nacionales y multinacionales, se celebró el ‘Foro Argentina Industrial: En Búsqueda de la Competitividad’, en el hotel Sheraton Pilar. El evento estuvo orientado especialmente a los sectores Manufactura, SupplyChain y Recursos Humanos.

Organizado por NUMAN, consultora de reclutamiento para mandos medios y altos con foco exclusivo en áreas de Ingeniería, Supply Chain y Ventas industriales, y el IEEC, la Escuela de Supply Chain Management y Logística, el evento contó como conferencistas a Alberto Schuster, director de la Unidad de Competitividad de ABECEB, e Ignacio Sánchez Chiappe, fundador y Director del IEEC.También expusieron elSubsecretario de Industria del Ministerio de Producción de la Nación, Fernando Grassoy el Subgerente General del Área de Comercialización y Crédito del Banco Provincia, Juan Lasala.

En la inauguración del evento, Daniel Urman, director de NUMAN, anunció que para el Foro Argentina Industrial 2017 se eligió como hilo conductor del encuentro la competitividad, con el convencimiento de que se puede mejorar mucho desde las empresas, aún en un contexto macro de baja competitividad.

Al comenzar su ponencia, Alberto Schuster señaló que es relevante hablar de competitividad porque está absolutamente comprobado que los países que son competitivos son los más prósperos y son, en general, también los más equitativos socialmente. “Este es el marco general que nos indica por qué tenemos que ser competitivos”, expuso el director de la Unidad de Competitividad de ABECEB.

“En los rankings de competitividad Argentina se ubica de manera recurrente en los tramos más bajos”, señaló Schuster, mencionando que en competitividad precio en manufacturas (otra medida de competitividad), Argentina se encuentra entre los países más caros del mundo como consecuencia, fundamentalmente, de su baja productividad.

“Un país es estructuralmente competitivo cuando obtiene frente a otros una ventaja relativa que, con base en sus factores de producción, es el resultado de haber creado y mantenido un ecosistema competitivo que permita a sus empresas y emprendedores competir globalmente, generar utilidades, inversión, empleo e innovación, en un marco de respeto a normas de relacionamiento y de comercio internacional y, así, propender a la prosperidad de su gente”, sostuvo.

“¿Compiten los países entre ellos? sí: lo hacen para atraer inversiones, empresas, financiamiento, emprendedores, para generar acuerdos comerciales, posicionarse en sectores o industrias determinadas. Pero son las empresas las que compiten efectivamente, por lo que un país es realmente competitivo cuando sus empresas son exitosas tanto en el plano doméstico como en el global. Si no, el conjunto de la economía no puede desarrollarse”, explicó el director de la Unidad de Competitividad de ABECEB.

Para Schuster, los valores a tener en cuenta son: vocación por competir; valorización positiva del exitoso; valorización positiva del empresario y del emprendedor; apreciación por la modernidad; vocación por el aprendizaje y la mejora continua; valorización de la responsabilidad individual; conceptualización del valor del trabajo; conceptualización del impuesto como una contraprestación; conceptualización del poder “para servir” y no “para servirse”; rechazo social de la corrupción y del amiguismo; demanda por la eficiencia del Estado; creatividad e innovación; igualdad y equidad como aspiración; importancia y compromiso por la calidad de la educación; apreciación del mérito; sindicalismo como un instrumento de progreso; y, finalmente, el desprecio por ciertos disvalores como patronazgo y clientelismo, corporativismo, ausentismo y capitalismo de amigos.

“La articulación entre el Estado, las empresas y la sociedad civil es esencial: son los engranajes que deben funcionar de manera conjunta, continua, coordinada y proactiva para sentar las bases de elaboración de políticas que fortalezcan la competitividad, la riqueza y el bienestar. Y para poder transitar ese camino será fundamental hacer funcionar los mecanismos de asociatividad, que, en su raíz, están cimentados en el factor ‘confianza’”, enfatizó el directivo de ABECEB.

Por su parte, Ignacio Sánchez Chiappe, destacó la importancia del capital humano, como un factor central para que una organización y un país alcancen la competitividad. “Tenemos que entender la importancia de desarrollar el talento y las habilidades de las personas a través de la educación, ya que la educación pasó a ser el verdadero patrimonio de los trabajadores y de las empresas”, enfatizó, apuntando que el valor del individuo es el diferenciador, ya que es quien tiene las capacidades para utilizar todos los avances tecnológicos, incluida la inteligencia artificial, con el fin de aportar valor y optimizar los procesos productivos.

“Hoy nos movemos por el concepto de valor en referencia a productos, servicios e información, a través de procesos, personas y tecnología. En este marco es fundamental la integración de los procesos que generen valor”, agregó el fundador y Director del IEEC.

Como drivers para la competitividad, Sánchez Chiappe enumeró los siguientes:

  1. Talento: calidad y disponibilidad de personas altamente capacitadas que facilitan el cambio hacia la innovación con estrategias de avanzada.
  2. Competitividad de Costos: en el panorama competitivo global, resulta un factor clave para determinar ventajas competitivas.
  3. Productividad laboral: que se traduce en prosperidad para la sociedad y un impulsor de la productividad industrial.
  4. Red de proveedores: preparada, competitiva y existente.
  5. Sistema legal y regulatorio estable y claro.
  6. Infraestructura Educativa confiable y establecida, como base para desarrollar una fuerza laboralproductiva y con talento y habilidades profesionales.
  7. Infraestructura física: entendida como soporte al desarrollo y mantenimiento de la manufactura, y como factor de crecimiento y prosperidad económica.
  8. Sistema económico, de comercio internacional, financiero e impositivo.
  9. Políticas e infraestructura para la innovación.
  10. Políticas energéticas
  11. Atractivo del mercado local
  12. Sistema de cuidado de la salud

“Lo importante es que trabajemos con procesos y estándares, que nos permitirán alcanzar la competitividad, desarrollando capital humano”, subrayó el director del IEEC.

Durante el Foro Argentina Industrial, los más de 100 ejecutivos participantes mantuvieron reuniones de análisis y debate, divididos en 3 sub-grupos, porfunción organizacional: Manufactura, SupplyChain y Recursos Humanos.Los temas sobre los que se reflexionó fueron los siguientes:

  • Gestión de Crisis y Conflictos
  • Gestión Estratégica del Talento
  • Planificación Integrada de Ventas y Operaciones (S&OP)
  • Problemáticas y soluciones para la Gestión de Inventarios y la Logística (Almacenamiento y Distribución)
  • Formación, Desarrollo y Gestión de Mandos Medios Industriales
  • La tecnología como ventaja competitiva
  • Gestión de KPIs
  • Evaluación de Sistemas de Gestión
  • Cómo incrementar las manufacturas de alto valor agregado en el país

Al finalizar el evento, Daniel Urman y Leandro di Nardo, directores de NUMAN, se refirieron a las claves para obtener una mejora sustancial en la competitividad de Argentina”.

“Primeramente es importante entender que la mejora significativa en la competitividad -medida según cualquiera de los diversos índices disponibles a nivel global- depende de tal multiplicidad de factores, que solamente a través de políticas de estado sostenidas en el tiempo, podrá generarse una mejora que efectivamente pueda palparse en la sociedad. Para ello, resulta imprescindible generar consensos que, sin necesidad de que estén tallados en piedra, guíen el desarrollo a futuro de la actividad privada en Argentina”, consideró Leandro di Nardo.

En tanto, Daniel Urman resaltó que un concepto en el que están haciendo foco desde NUMAN es promover que cada uno, y cada organización, ‘haga su parte’ para mejorar todo lo que tiene a su alcance; sin esperar que el otro ‘dé el primer paso’. “Creemos que es un concepto que se puede llevar a nivel general en la sociedad, y así día a día ir construyendo un país mejor”, sostuvo.

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Centro Editorial del IEEC

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