¿Cuál es una de las principales preocupaciones en las decisiones del mundo de los negocios?
La inestabilidad y la imprevisibilidad de los entornos económicos de los países donde se pretende invertir. En un mundo con producción y finanzas globalizadas, la estabilidad y la previsibilidad son componentes clave. Y si no están los capitales buscan otros horizontes para invertir.

Para tomar decisiones ya no alcanzan las noticias de los diarios. Se focalizan en una visión de largo plazo y en el contexto que de un panorama de previsibilidad, todo de manera abarcativa. No alcanza con un par de noticias publicadas aunque sea por el mejor periódico del país. Las redes sociales son incontenibles en su vértigo informativo y alcance inmediato. Y llegan más rápido y más lejos.

Tampoco se puede seguir pensando en la geografía de lo mercados como se los veía en los 80s o en los
90s. China e India se han transformado en interesantes destinos para las exportaciones al haber alcanzado una importante clase media con buen poder adquisitivo. China tiene una de las clases altas más millonarias del mundo, y consume 1/3 de los bienes más suntuosos que se producen. Los productos provenientes de la industria del conocimiento de los países más desarrollados se importan hasta un 54% en los países en desarrollo. Consecuentemente los países en desarrollo comienzan a generar sus propias multinacionales que se lanzan a competir en mercados abiertos y menos regulados que sus propios sitios de origen. Pero quizás más competitivos aún, obligándolos a adquirir las nuevas habilidades; a adaptarse en tiempos más cortos y sumarse a la economía del conocimiento.

Mientras tanto la tecnología avanza cambiando el panorama creado por la tercera revolución industrial. El Internet de las Cosas y las redes 5G aumentan también la velocidad y las posibilidades para todos. En poco más de 10 años, nos hemos metido en la 4a revolución industrial. Por esto, las decisiones de cómo evaluar los potenciales mercados y dónde invertir también están cambiando muy rápidamente. Incluso, el costo de la mano de obra pierde relevancia ante el avance de las nuevas tecnologías. El conocimiento y la capacitación de las personas son el paso más importante de lograr en los países más necesitados porque con ellos se puede trabajar a la par de la tecnología y aprovecharla y sacarle más el jugo a la inversión.

Los factores que ganan en importancia para decidir son:

  • proximidad a los mercados,
  • calidad y extensión de la infraestructura y
  • existencia de una población laboral bien entrenada en las nuevas tecnologías y conocimientos, que a la larga rinden más que la mano de obra de bajo costo.

La otra característica con rápido crecimiento es la de los servicios. En un mundo tan commoditizado, el servicio gana siempre porque los “productos” ahora son los “servicios”.

Son todos desafíos de largo plazo. Pero el reloj ya viene corriendo. Y la madurez y la estabilidad de las decisiones económicas de los países van de la mano del tiempo para bien o para mal.

Nuestra única oportunidad para exportar valor creciente en nuestros productos y servicios es lograr una población profundamente educada y capaz de moverse al ritmo de los desarrollos tecnológicos. Dos aspectos positivos destacan aún más. Y son: que la tecnología ha bajado enormemente de precio y que la materia gris está repartida uniformemente en todos lados. Sólo hay que decidirse y nos espera un panorama súper desafiante. La contracara? Para el conocimiento aún no existen atajos.

 

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About Author

Ing. Civil (UBA), M. Sc. (Universidad de Berkeley), CPIM y CSCP (APICS), SCOR-P, SCOR International Instructor.

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