(Por Ignacio Sánchez Chiappe, director del IEEC) Al hablar de innovación en el ámbito logístico, la referencia a Amazon es obligada. La empresa viene anticipando sistemáticamente la evolución de un sector dinámico y en constante transformación. Es la que establece y mueve la altura de la vara del servicio al cliente.
Cada vez que Amazon sube la vara genera una serie de reacciones, descolocando a algunos y incentivando a otros a no quedarse atrás. Claramente tiene la iniciativa, marca el ritmo y genera impacto no sólo en su sector sino en todos los sectores. Sin duda, ha redefinido el concepto de servicio al cliente y de delivery como nunca antes.
Con el foco puesto en la entrega de mercadería con vehículos autónomos, recientemente, la compañía estadounidense confirmó la compra de la startupZoox, que realiza pruebas con un sistema de conducción autónoma. El objetivo es implementar este software en un vehículo compacto que recorra los últimos kilómetros entre el centro de reparto y el cliente final.
En paralelo, Amazon recibió la aprobación de la Administración Federal de Aviación de los Estados Unidos (FAA) para operar su sistema ‘Prime Air’ de entrega de paquetes de hasta poco más de 2 kilos, de manera segura y en lapsos de 30 minutos o menos, utilizando vehículos aéreos no tripulados que volarán a 120 metros del suelo través de una ruta registrada y guiados por GPS.

Claramente el foco de Amazon está puesto en optimizar el último tramo de la última milla en la cadena de distribución.
Por su parte, Walmart también comenzará a utilizar drones de la empresa Flytrex para hacer el delivery de sus productos. La primera experiencia se desarrollará en la localidad de Fayetteville (Carolina del Norte, USA) con foco en la entrega de artículos esenciales y comestibles.
En lo que implica una doble sintonía con Amazon, Walmart está iniciando un proyecto de entregas autónomas de alimentos en Houston, aliada con la empresa de robótica Nuro (desarrolladora de los vehículos sin conductor: R2). Los desafíos a resolver son la relativa lentitud que aún presentan estos prototipos para trasladarse y cómo superar las circunstancias estructurales y climatológicas de las diferentes zonas de operación.
Además, como señala, el profesor del IEEC Ing. Luis Consiglio, la falta de regulaciones para los vehículos autónomos también limitará dónde y cómo podrán operar los repartidores robóticos.
