Argentina en busca de nuevos desafíos como país observador de la Alianza del Pacífico (AP)

La XI Cumbre Presidencial de la Alianza del Pacífico tuvo lugar del 28 de junio al 1 de julio de 2016, con la participación de jefes de estado y gobierno del bloque económico comercial, representantes de 49 Estados observadores y organizaciones internacionales.

Los presidentes de Chile, Michelle Bachelet Jeria; de Colombia, Juan Manuel Santos Calderón; de México, Enrique Peña Nieto; y de Perú, Ollanta Humala Tasso, se reunieron en Puerto Varas, Chile y concluyeron la cumbre con la Declaración de Puerto Varas.

El objetivo de la Alianza del Pacífico es conformar un área de integración profunda que impulse un mayor crecimiento, desarrollo y competitividad de las economías que la integran, mediante la búsqueda progresiva de la libre circulación de bienes, servicios, capitales y personas; así como convertirse en una plataforma de integración económica y comercial con una proyección hacia la región Asia-Pacífico.

Desde su creación, la Alianza del Pacífico ha celebrado diez Cumbres Presidenciales y trece Reuniones Ministeriales.

¿Cuáles son las fortalezas de la AP?

  • La Alianza del Pacífico constituye la octava potencia económica y la octava potencia exportadora a nivel mundial.
  • En América Latina y el Caribe, el bloque representa el 39% del PIB, concentra 52% del comercio total y atrae el 45% de la inversión extranjera directa.
  • Los cuatro países concentran una población de 225 millones de personas y cuentan, con un PIB per cápita promedio de US$ 16 759 (en términos de paridad de poder adquisitivo).
  • La población es en su mayoría joven y constituye una fuerza de trabajo calificado, así como un mercado atractivo con poder adquisitivo en constante crecimiento.

Dentro de este marco es que la Argentina intenta, por primera vez, una integración con 4 países de trascendental importancia para su desarrollo futuro.

Históricamente, Argentina ha encontrado como tráfico natural de su comercio la salida por el océano atlántico, y el intercambio de bienes y servicios con los países limítrofes, con los miembros del Mercosur y mayormente, con Brasil.  Mucho tiempo hemos dado la espalda a la cordillera de los Andes y al enorme potencial que una salida por el Pacífico representa para el crecimiento de nuestros mercados externos.

Con el nuevo gobierno de Mauricio Macri, que asumió en diciembre pasado, se ha dado un giro importante en la política de comercio exterior y simultáneamente se está poniendo énfasis en el desarrollo de economías regionales dentro del país.  Uno de los primeros pasos, no solo simbólico sino efectivo en búsqueda de eficiencia, fue la inauguración de rutas aéreas directas desde la provincia de Salta hacia Lima, Perú.  Es un hecho simbólico porque indica claramente la intención de invertir en el norte argentino.  Pero a su vez refleja la marcada importancia del intercambio de bienes entre esa región y el país andino, en constante crecimiento.

Dentro de la misma línea estratégica se encuentra la apertura que Argentina está intentando hacer dentro del Mercosur buscando un acuerdo de intercambio con la Unión Europea, y de manera individual con la Alianza del Pacifico, de tanta relevancia en el comercio con Asia.

La estructura de la AP es muy interesante, y se diferencia significativamente de la del Mercosur en varios aspectos.  En primer lugar, no tiene un secretariado permanente.  Trabaja en cambio mediante la coordinación de ministros y agencias de los cuatro países que la integran. Pretende de esta manera evitar costos excesivos y acercar más a las partes al no tener intermediarios entre ellas.

Periódicamente, los Jefes de Estado de los países miembros se reúnen para revisar avances de la Alianza del Pacífico y determinar hacia dónde debe avanzar el mecanismo de integración.  El Consejo de Ministros integrado por los Ministros de Comercio Exterior y de Relaciones Exteriores, tiene entre sus atribuciones adoptar decisiones que desarrollen los objetivos y acciones específicas previstas en el Acuerdo Marco, así como en las declaraciones presidenciales de la Alianza del Pacífico.  El Grupo de Alto Nivel está constituido por los Viceministros de Comercio Exterior y de Relaciones Exteriores. Se encarga de supervisar los avances de los grupos técnicos y preparar una propuesta para la proyección y acercamiento externo con otros organismos o grupos.

La segunda diferencia es la apertura de oficinas comerciales tanto en Africa como en Estambul con el propósito de establecer contactos para ferias y exposiciones de productos y empresas de la AP, y la realización de eventos como los cuatro Foros de Innovación, en los que participan miles de personas.

Alianza-Pacifico-PaisesFinalmente, adjuntos a esta estructura se encuentran los 49 países observadores, a los que se suma este año la Argentina.  Estos paises pueden participar en reuniones a los que sean invitados por consenso de los Estados Parte y tienen solo derecho a voz.

 

¿Cuál es el interés de Argentina en ser país observador de la AP?

Según el artículo 6 de los Lineamientos sobre la participación de los Estados Observadores de la Alianza del Pacífico, “Siempre que tenga suscritos acuerdos de libre comercio con al menos la mitad de los Estados Parte, un Estado Observador podrá presentar en cualquier momento su solicitud para ser candidato. La respectiva solicitud será resuelta por el Consejo de Ministros.”

En estos momentos tanto Costa Rica como Panamá están en proceso de ser incorporados como estados miembros de la AP.

Considerando la Declaración de Puerto Varas que surgió de la última cumbre, el potencial desarrollo que promete la participación en esta AP es significativamente atractivo para Argentina.

Veamos algunas de las afirmaciones de esta Declaración:

  1. “El 1 de mayo pasado entró en rigor el Protocolo Adicional al Acuerdo Macro, que establece la zona de libre comercio y constituye un logro fundamental para cumplir con el objetivo de promover la libre movilidad de bienes, servicios, capitales y personas.”
  2. Se logró el acuerdo interinstitucional sobre implementación del mecanismo de consulta de información con fines migratorios para facilitar la movilidad de personas, y también “la libre circulación de extranjeros residentes permanentes en países miembros de la AP con la exención de visado de corta estancia, lo que facilitará el turismo”
  3. Se institucionalizó la “Plataforma de Movilidad Estudiantil Académica, que ha otorgado más de 1200 becas durante los últimos tres años”
  4. La comisión de libre comercio decidió “el reconocimiento de la validez de la firma electrónica en los documentos que se transmiten entre los países de la AP, lo cual posibilitará la interoperabilidad de las Ventanillas Únicas de Comercio Exterior entre los cuatro países a través del intercambio de datos e información sobre las operaciones.”
  5. Se conformó el “Marco Operativo del Registro Profesional que facilitará el otorgamiento de licencias temporales para ejercer, en una primera etapa, la profesión de ingeniería en uno o varios países de la AP.”
  6. Se consolidó el “Fondo de Capital Emprendedor, el cual impulsa el financiamiento a nuevos emprendimientos con alto potencial de crecimiento de pequeñas y medianas empresas.”
  7. Se lanzó “el Observatorio Regional PYME, que constituye un espacio virtual de acceso a la información, con el propósito de fortalecer las políticas públicas para las pequeñas y medianas empresas.”
  8. Se estableció una “Agenda Público Privada en Innovación, que incluye la Red de Aceleradoras de Negocios y la Red de Inversiones Ángeles, así como el Mapeo del Ecosistema de Innovación de la AP, destacando además la creación del Premio Innovación, con miras a fortalecer un ecosistema de innovación competitivo.”  El 1 de junio se realizó el IV Foro de Emprendimiento e Innovación, #LAB4, que generó en el conjunto de todas sus actividades compromisos de negocios e inversiones por US$ 26 millones entre la rueda de negocios, workshops especializados y las rondas de inversión tecnológica. En la rueda de negocios participaron 70 empresas exportadoras de tecnología y 50 compradores de innovación. Paralelamente, se desarrolló una ronda de inversiones de tecnología denominada ‘Demo Day’, con 24 startups y 53 inversionistas; y una ronda de inversiones para emprendimientos sociales, llamado ‘Social Demo Day’, con 12 emprendimientos sociales y 16 inversionistas.
  9. Se suscribió un “Memorandum de Entendimiento sobre Procedimiento Acelerado de Patentes, el cual agilizará los trámites para su obtención.”
  10. Se suscribió el “Plan de Acción en materia de Operador Económico Autorizado que permita alcanzar el reconocimiento mutuo en 2017 y de esa forma agilizar los trámites aduaneros.”
  11. Se realizó el “Estudio Comparado sobre Educación Técnico Profesional y el proyecto de pasantías en empresas multi latinas para los estudiantes de formación técnica.”

Es más que interesante analizar el significado de todos estos logros en su conjunto.

Podríamos decir que partiendo de los objetivos establecidos por la AP y en base a las decisiones en las que se ha avanzado, los motivos por los cuales la Argentina debería intentar convertirse en un país parte se agrupan en estos puntos:

  • Migración:  Desde hace muchos años nuestro país recibe inmigrantes de otros países latinoamericanos, y particularmente de Perú, Bolivia y Paraguay.  Nuestras leyes son flexibles y estimulan la inmigración, sobre todo basadas en la baja densidad poblacional que tiene Argentina.  Simultáneamente hay cierta emigración hacia los países vecinos.  La unificación de sistemas de registro migratorio entre los países de la AP, la simplificación en los visados, permisos para trabajar, e información general sobre los ciudadanos permitiría un mejor control y mayor flexibilidad en el movimiento de personas, cada vez más frecuente en el mundo globalizado.
  • Educación: hoy, más que nunca antes, el énfasis en educación debe estar puesto en la modernización de los contenidos y la aceleración de los cambios.  Los intercambios estudiantiles, de docentes y de contenidos entre distintos países son muy importantes.  La base de cualquier desarrollo que planifiquemos para nuestra sociedad es la mejora en la calidad de la educación y el acceso a ella de todos los jóvenes.  Los sistemas de intercambio y las becas son herramientas muy potentes para ello.  Al coordinarlas entre los países de la AP los beneficios se potenciarán.  Es especialmente notable la intención de facilitar el intercambio de ingenieros entre los países, claramente indica la enorme relevancia que esa profesión tiene y su escasez en latinoamérica en general.  Argentina experimenta desde hace varias décadas una baja preocupante en la proporción de estudiantes en carreras técnicas y especialmente en ingeniería, indispensables para cualquier desarrollo futuro.  Es importante el estímulo a esta profesión.
  • Tecnología:  desde el reconocimiento de la firma electrónica hasta la creación de los foros de innovación se hace evidente la preocupación de los países miembros por empujar el avance tecnológico y acelerar los inventos y los procesos creativos.  Es urgente la modernización de todas nuestras actividades.  El gobierno argentino ha hecha explícita esa urgencia al crear el Ministerio de Modernización a principios de este año.  Asimismo, desde hace bastante tiempo el Ministerio de Ciencia y Tecnología de Argentina viene trabajando intensamente en investigación, y la participación en la AP permitiría compartir y potenciar el trabajo con los demás países miembros.
  • Información:  la creación de bases de datos, encuestas, datos estadísticos sociales y económicos, estudios comparados y análisis de tendencias dentro de un grupo de países miembros tendrá un enorme valor al generar información útil para la toma de decisiones, tanto en conjunto dentro de la AP como individualmente en cada uno de los países.

El mundo cambia cada día con una mayor aceleración.  Latinoamérica es posiblemente la región del mundo mejor preparada para beneficiarse de esos cambios.  Somos países jóvenes, llenos de energía y ambición. Argentina, al igual que sus vecinos, tiene aún muchos recursos que explotar, muchos habitantes ansiosos de crecer y mejorar su calidad de vida, muchos profesionales capaces y preparados para los desafíos de hoy.

Pero ya nadie puede llegar lejos por su cuenta.  Más que nunca antes necesitamos fortalecer nuestras relaciones, establecer cadenas de procesos que nos unan a los países que nos rodean y son más afines a nuestra cultura, y extenderlas juntos hacia el mundo, en un intercambio interminable de personas, de bienes, de servicios, y de información.

La próxima cumbre de la Alianza del Pacífico tendrá lugar en pocos meses.  Ojalá la Argentina pueda acercarse más a la posibilidad de convertirse en estado miembro y participar así de los proyectos tan ambiciosos de estos cuatro países amigos.

 

 

FacebooktwitterlinkedininstagramFacebooktwitterlinkedininstagram

About Author

Contadora Pública (UBA), MBA (Tennessee Tech University), CPIM (APICS). Directora Académica

Comments are closed.