(Por Candelaria de Hernández, Agustín Portilla e Ignacio Sánchez Chiappe, profesores del IEEC) El mundo cambió y no volverá para atrás. La pandemia nos ha abierto los ojos en muchas cosas, en algunos casos para confirmar como las veníamos haciendo y en otros para producir un cambio definitivo.
Supply Chain Management cobró una precedencia que era impensable apenas tres años atrás. La necesidad de trabajar por procesos está en la mira de todos.
Apenas comenzamos a vislumbramos el potencial que tiene poder integrarse con otras empresas y trabajar integradamente. También nos damos cuenta la dificultad que encierra lograrlo. Y de a poco, vamos aceptando que quizás sea el único camino.
Sólo nos queda comprobar que alguien ya se haya puesto en marcha y nos animaremos por contagio. Nos convenceremos de la noche a la mañana.
La logística en la cadena de abastecimiento que ejecuta y pone en movimiento a estos nuevos desafíos es más compleja que antes. Sí, efectivamente, el mundo está más difícil de leerlo que en otros tiempos.
Un área que se ha visto definitivamente impactada es Category Management. Uno de los conceptos más difíciles de comprender, y que puede significar cosas diferentes para diversas personas.
Se lo define como el proceso de armar agrupamientos de productos semejantes en una categoría propia, en una unidad de negocios determinada,para luego encarar la compra, la promoción y las ventas como algo integrado.
Produce múltiples beneficios al consumidor al eliminarle las ineficiencias que produce la competencia entre diferentes marcas y competidores dentro de una misma categoría.
Para los retailers significa concentrar esfuerzos por categoría de productos en lugar la competencia entre marcas o proveedores.
Category Management cambiará la forma
¿Qué aspectos han cambiado desde marzo 2020 y cambiarán aún más? Cinco de ellos se destacan:
- e-commerce
- data analytics
- complejidad del omnichannel
- falta de un manejo confiable de los datos
- mayor segmentación de la base de clientes
El tema datos y Data Analytics lleva ya cierto tiempo en la mira de atención de las empresas.
Con la creciente complejidad de un mundo cada vez más dependiente de la comercialización digital de los productos, el cambio parece haber llegado para quedarse.
Walmart, como uno de los casos señalados, ha duplicado sus ventas on-line.
Esto trae también muchas complicaciones logísticas que antes no se consideraban.
Como veremos más adelante, el desafío también impacta en una visión de 360° porque, si bien todo arranca en la correcta percepción de las necesidades y preferencias de los consumidores, con mayor razón se apoya también en una integración mayor con los proveedores.
Ante este panorama, la pregunta que sigue naturalmente es: ¿cómo estar a la altura de los desafíos?
Tres nuevos pilares para la nueva realidad
Los datos, el pensamiento analítico, sumado al conocimiento de la tecnología y la disponibilidad del producto, son los nuevos pilares.
Los datos, son la comunicación y la realidad que llega del mercado, y se han transformado en la savia fundamental que da alimento al resto de la estructura.
Es muy importante la aceptación de esta nueva realidad. Sin datos no hay comunicación profunda y razonada con el entorno.Tampoco comunicación eficaz para tomar decisiones eficientes en cómo llegar al mercado.
Por eso es que todas las herramientas deben manejarse para mejorar y aceitar la incorporación de estas herramientas. Deben ser más facilitadores de la comunicación que obstáculo para su adopción.
Todo se resume en crear la cultura para el cambio. La de aceptar los datos para compartirlos y para tomar decisiones basadas en ellos.
De ahora en más será lógico y habitual esperar que quien proponga un plan para el desarrollo o consolidación de una categoría lo haga aportando datos:
- ¿qué piensa el consumidor de esta iniciativa?
- ¿cuáles son los productos y servicios con los que el consumidor conectará más fácilmente?
Finalmente la disponibilidad de producto. Con los datos es preciso crear plan para un despliegue de los inventarios con apoyo en una realidad basada en datos y no simplemente en la acumulación de bienes a partir de opiniones parciales y con la posibilidad de estar sesgadas por falta de un análisis suficiente.
Se destaca el enorme rol que juega el cambio cultural para lograr la integración eficaz de estas nuevas herramientas.
Estudiando la evolución de los mercados y de los productos, destaca la creciente importancia de la eficiencia en el gasto.
El marketing ya no será el mismo, la comercialización de los productos tampoco y la fidelidad del consumidor requerirá esfuerzos mucho más grandes y continuos que los que hemos dispensado hasta ahora.
En realidad la verdadera pregunta es: ¿cómo se construye la fidelidad duradera del cliente?
Todo arranca con el conocimiento que podamos lograr de sus necesidades y la forma de estar cerca para convertirnos en su opción preferida.
La cercanía, la rapidez, la calidad, la variedad de ofertas, las garantías para la devolución, la facilidad para iniciar y completar una transacción, una buena app para facilitar el contacto, sistemas bien pensados, con profundidad y sometidos a una mejora continua, trazabilidad de los envíos, precios competitivos, no son más que algunos de las características para esta nueva normalidad.
Habrá que estar atento para ir descubriendo el resto a medida que se van consolidando unas, asumiendo otras como ineludibles y mirando con atención los cambios que el mercado y los consumidores vayan haciendo.
- ¿Se puede lograr todo esto sin dar a los datos el rol central que les corresponde como verdadera fuente de información?
- ¿Se puede lograr todo esto sin monitorear a los datos para asegurar su calidad, fidelidad y limpieza y evitar pérdidas de precisión con datos que no aporten nada nuevo y que en cambio generen ruido en el análisis que participen?
- ¿Se puede prescindir de saber que los datos estarán en forma estructurada y en forma no estructurada (provenientes de las redes sociales)?
Es realmente un nuevo mundo. Mientras escribimos o leemos todo esto, se siguen generando y almacenando enormes cantidades de datos nuevos que exigirán también una forma nueva de tratarlos, clasificarlos, darle la prioridad que merezcan y usarlos para transformarlos en nueva información.
Continuará en la próxima nota «BestPractices, Transparencia y Automatización»
para más referencias ver el presente link
más información sobre estos temas visitar: supplychainbrain
