A los gerentes de la cadena de suministro les encanta la previsibilidad. Lamentablemente, el mercado mundial actual tiene todo menos eso; es volátil, incierto, complejo y ambiguo (volatile, uncertain, complex, ambiguous, VUCA). Compañías de todos los sectores tienen que diseñar estrategias cuidadosas a fin de estar preparadas para los cambios en el mercado y hacer que todo siga en marcha. Según Kevin O’Marah, director de contenidos de SCM World, la cadena de suministro alimentaria debe ser particularmente consciente de esto, ya que literalmente provee el combustible para que las personas sigan marchando. Una compañía de alimentos en particular, Kellogg, está adoptando un enfoque proactivo y dando grandes pasos hacia la dirección correcta, escribe O’Marah en un artículo de Forbes.
El gigante de los desayunos y bocadillos con sede en Battle Creek, Michigan, está trabajando para dar agilidad a su base de suministro, a fin de prepararla para los cambios en el mercado, sean financieros, ambientales o sociales. Iniciativas de este tipo son de particular importancia en el sector agrícola, que emplea a 1,300 millones de personas, aproximadamente, alimenta a la población mundial, pero es “sumamente vulnerable” al cambio climático, escribe O’Marah. En concreto, la estrategia de la compañía consiste en trabajar sobre cuatro pilares clave: Agricultura climáticamente inteligente, Conservación de los recursos naturales y del clima, Derechos humanos y Reputación.
En las dos primeras categorías, por ejemplo, la compañía está trabajando para aumentar su resistencia a los cambios ambientales y mejorar la eficiencia hídrica. Junto con la Oficina de Investigación y Desarrollo del Arroz de Tailandia, Kellogg está desarrollando suministros de arroz resistentes a la sequía para el mercado asiático. Para incrementar el valor para sus proveedores, dar autenticidad a los alimentos y aumentar su reputación (tercer y cuarto pilar), la compañía trabajó con 700 granjeros de Bolivia para cultivar quinua orgánica, la cual se puede vender a un precio más alto, y hacer que los consumidores del RU echen un vistazo a su base agrícola triguera.
Como parte de estas iniciativas, la compañía también está trabajando para simplificar su base de suministro de miles de empleados de la cadena de suministro directa y 1,600 alimentos comprados a 20 países. Este trabajo aguas arriba se refleja luego aguas abajo en el impacto comercial que tiene en el punto de venta. De ese modo, la compañía aumenta su reputación y satisface la demanda de los consumidores en cuanto a transparencia, autenticidad y responsabilidad en las cadenas de suministro.
Según el artículo, no obstante, la clave de este enfoque global es que Kellogg encara todo desde una perspectiva basada en el valor. “Esto incluye el uso de análisis predictivos en montañas de datos para hallar un camino razonable en el que todos ganen”, escribe O’Marah. “Esto funciona, por ejemplo, al comprender de qué manera interactúan las tendencias ambientales a largo plazo, como la escasez de agua y las amenazas a la biodiversidad, con las tendencias de consumo como la preferencia de la generación Y por alimentos ‘verdaderos’, a fin de crear oportunidades para la generación de ingresos”. Se trata básicamente de hallar un equilibrio entre los beneficios y los costos potenciales de crear una estrategia sostenible. Kellogg espera que esta estrategia le permita a su cadena de suministro cumplir con las promesas dignas de su reputación, satisfacer las demandas actuales y hacer frente a los desafíos futuros.
Otra parte importante es la incorporación de educación, ingeniería y asociaciones público-privadas con el Instituto Internacional de Investigación del Arroz, la empresa de gestión de riesgos ambientales CDP y la organización sin fines de lucro para cadenas de suministro responsables Sedex. Según O’Marah, estas asociaciones son vitales para adquirir la agilidad necesaria para sobrevivir en el mundo VUCA.
Agilidad es la respuesta
No sabemos hacia dónde se dirige el mundo ni cuál será el próximo desafío; por ello, las cadenas de suministro tienen que ser ágiles y estar preparadas para responder a estos cambios. Consideremos la definición de agilidad del APICS Dictionary, 14.a edición: “La habilidad para fabricar con éxito y comercializar un amplio rango de productos y servicios de bajo costo y alta calidad, con plazos de entrega cortos y volúmenes variables que ofrecen un valor mejorado a los clientes a través de la personalización. La agilidad fusiona las cuatro competencias distintivas de costo, calidad, confiabilidad y flexibilidad”.
APICS ofrece recursos para ayudarle a crear y a mantener una cadena de suministro ágil. Por ejemplo, en la Conferencia de lo Mejor de lo Mejor en Ventas y Planificación de las Operaciones, que se llevará a cabo el 16 y 17 de junio en Chicago, habrá varias sesiones para ayudarle a usar con eficiencia las estimaciones y la planificación de la demanda, mejorar la colaboración dentro de la cadena de suministro y controlar y mitigar los riesgos. Para obtener más información o inscribirse en este evento, copresentado por el Instituto de Estimaciones y Planificación Comerciales (Institute of Business Forecasting & Planning), visite apics.org/best.
