CERTIFICACIONES PROFESIONALES

CERTIFICACIONES PROFESIONALES:

El camino para transitar el futuro
Por el Ing. Ignacio Sánchez Chiappe

Venimos de una educación que es generalista. Quizás por tradición, pensábamos que al ser consumidores y no innovadores en tecnología o en procesos, nos venía mejor ser generalistas que especialistas, y ser utilizadores y no innovadores tecnológicos.

Pero todo eso, al menos en el campo de la logística, ha venido cambiando drásticamente en los últimos años. Ahora hay que ser especialistas en armar logísticas que funcionen durante lustros y no tan sólo unos pocos años. Ejemplos abundan de algunos que lo logran y mejoran, y les va bien.

Ahora la novedad es que la tecnología de la información y comunicaciones nos van haciendo entender que hay que ser especialistas en armar redes de apoyo a los productos que comercializamos, porque si no, no hay comercio y, mucho menos, crecimiento social.

En el IEEC vislumbramos ese cambio hace veinte años. No con la claridad que se puede definir hoy, pero sí con la necesidad de dar a nuestros alumnos contenidos que estuvieran a la par de los conocimientos y prácticas de los colegas con los que interactúan en su trabajo diario. Las certificaciones profesionales de APICS (The Operations Management Society) en logística y supply chain, o las de ISM (Institute for Supply Management) en compras y abastecimiento o las del PMI (Project Management Institute) en project management, son las que han marcado los estándares por años, e incluso los grandes software de gestión usan esos mismos principios en sus cajas negras.

Pero necesitamos Certificaciones Profesionales Personales en castellano, fundamentalmente por dos motivos:

  • el inglés, que inhibe a muchos a certificarse si el examen es en esa lengua
  • una certificación en logística y en supply chain que se apoye en nuestra lengua materna, puede aprovechar la oportunidad para encarar temas y enfoques que no estén cubiertos por las certificaciones existentes, y completar lo que hasta ahora no existe.

LOS PROGRAMAS DE FORMACIÓN TRADICIONAL NO ABORDAN ESA PROBLEMÁTICA.

Las certificaciones profesionales están para otra etapa y necesidades de la vida. No importa cuál sea la formación previa que se tenga, las certificaciones acreditan conocimiento específico y práctico en áreas de actividad laboral y profesional. Es una nueva visión, más concreta y actualizada, que se sustenta en el tiempo por la misma exigencia de actualización que impone la vida profesional; que se ve reflejada en los eventos anuales que organizan APICS, ISM, PMI, etc. donde se pueden encontrar cinco o seis mil asistentes, que son una inigualable fuente de inspiración de problemas y necesidades tecnológicas a resolver. Las certificaciones profesionales son también un «atajo», en dos aspectos; no hace falta invertir tanto tiempo con programas tradicionales en los cuales el contenido que se busca está rodeado de muchos otros que, al menos, no son prioritarios en este momento y retrasan la llegada al objetivo; al ser temas específicos, permiten también una actualización rápida y un uso eficiente del tiempo, que siempre es escaso. De esta forma, los resultados se hacen visibles en poco tiempo.

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