Skynet existe y no sólo en Terminator

(Por Ing. Ignacio Sánchez Chiappe, director de IEEC, Escuela de Supply Chain Management y Logística) Dentro de este increíble mundo que nos toca vivir, bastantes de las cosas que muestran las películas de ciencia ficción, tarde o temprano terminan haciéndose realidad.

En nuestra reciente visita a Arizona State University (ASU), una de las universidades americanas de mayor tamaño y ritmo de ascenso en el ranking, hemos visto cómo los alumnos de la universidad han creado la empresa Skynet para desarrollar robots como parte de sus trabajos de investigación. Si, utilizan el mismo nombre de la inteligencia artificial que lidera al ejército de las máquinas en la saga de películas Terminator.

En la primera imagen que les comparto, se ve cómo uno de esos robots que se utilizan para delivery de comida en la ciudad de Phoenix, espera en la rampa de una esquina a que el semáforo cambie la señal de mano en rojo (stop) a la de hombrecito caminando (en blanco) para que los peatones puedan cruzar. En ese momento el robot arranca y cruza la calle como un peatón más. Lleva su banderita para que los autos lo puedan reconocer.

Figura 1. Un robot de skynet espera el turno para cruzar en un semáforo de Phoenix, Arizona

Estos robots producto de la investigación y desarrollo de los estudiantes, se pueden ver también trasladándose en grupo como en el caso de la figura 2 en las horas de alta demanda de comida.

Estamos viviendo momentos de mucho cambio en el mundo. El motivo de nuestro viaje fue participar en el encuentro más grande que se hace actualmente en el mundo dedicado a los que desarrollamos e-Learning. No hay duda, decían en una de las presentaciones, “que al salir del COVID luego de dos años de vivir, trabajar, sentir y relacionarnos de maneras tan diferentes como nunca antes, ya no somos los mismos, hemos cambiado. Y lo que antes nos parecía que nunca se iba a realizar o que llevaría siglos en hacerse realidad, ya existe”.

Algo que es un ejemplo evidente de este nuevo paradigma, es que hasta hace unos días nos sorprendía que Blue Origin, la empresa fundada por Jeff Bezos de Amazon, Space X, fundada por Elon Musk y Virgin Galactic de Richard Branson estén trabajando con la NASA y convirtiéndose de a poco y a medida que van ganando confianza, en taxis espaciales con planes tan audaces como comenzar los humanos a desarrollar colonias en la luna tan pronto como 2024.

Figura 2. Grupo de robots trabajando en el delivery de comida entrada ya la noche.

Quizás cada día no tengamos tiempo para seguir el desarrollo y las expediciones que se están organizando. Otro aspecto interesante es que ahora son accesibles a personas mayores como los astronautas de más de 80 años que han participado en estos viajes.

Otra de las charlas súper motivante del evento de e-Learning estuvo a cargo del Coronel Chris Hadfield de la Fuerza Aérea Canadiense que durante dos años fue comandante de la estación espacial de la NASA. Una de las cosas que contó fue que, para tener la posibilidad de seguir adelante con este sueño de su vida, tuvo que estudiar y entrenarse durante 20 años, “porque allá arriba hay que saber de todo”. Durante el tiempo que estuvo orbitando él y sus compañeros tenían que desarrollar muchos trabajos de investigación, muchos de ellos encargados por empresas. Es también co-autor y productor en la serie de la National Geographic, One Strange Rock. Ingresamos en la era de los “científicos planetarios”.

¿Qué pasará con los trabajos que realizamos las personas?

El futuro del trabajo es algo que preocupa a muchos científicos y a legos porque la amenaza que todos sentimos es que los robots nos terminarán dejándonos sin nada en qué trabajar. Sin embargo, un informe producido por el sitio Computer World, arriesga que para 2022 los robots crearán 133 millones de puesto de trabajo nuevos. Sin duda, otros tipos de trabajos.

Por supuesto que los trabajos automáticos, rutinarios y que puedan ser ejecutados por máquinas sustituirán a los humanos y requerirán de mucho más conocimiento por parte de las personas que los acompañen como compañeros de equipo. Sin duda que será así, pero la pregunta es: ¿cómo, cuándo y con qué contenidos desarrollarse?

El desarrollo humano en el tope de la lista de prioridades

Cada uno de los avances de la tecnología en la historia de la humanidad ha conseguido y empujado siempre a que se desarrolle mucho más el ingenio. Lo que nos diferencia ahora de épocas anteriores es, quizás, que todo debe contener un “algo” de componente electrónico y estar atado a las actualizaciones continuas. Y eso lo convierte en enormemente trasladable a todos los ámbitos del accionar humano.

En varios artículos anteriores (ver por ejemplo: “La escasez de un chip pone a múltiples supply chains en jaque global”) hemos hecho referencia a la crisis global actual, impensada hace apenas un año, de la escasez de microprocesadores.

Este vértigo por incorporar electrónica en todo lo que se fabrica y en las operaciones donde se utilizan, implica un desafío y un potencial antes desconocido. Ahora es cuando la materia gris y las capacidades adquiridas cobran una importancia primordial. Todo cambia en espacios muy reducidos de tiempo y los más jóvenes (casi todas las innovaciones las producen ahora personas entre 23 y 34 años) pueden desde un garaje de una casa, crear nuevas empresas y dejar obsoletas otras en espacios muy cortos de tiempo. Es eso o quedarse abulonado al pasado.

Una enseñanza concreta que dejó el Congreso de e-Learning es que el desafío está ahora en desarrollar mediante la formación continua al capital humano de las empresas. Las capacidades que se basan en los sistemas brindan oportunidades y desafíos que se irán incrementando geométricamente. Escenas como este local comercial vacío en un shopping de Phoenix abundan por todas partes. Las evidencias del cambio están a la vista. (Continuará)

 

 

 

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