Reporte de Competitividad Global según los informes del World Economic Forum y el análisis del Caso Argentina. Análisis de los Requerimientos Básicos.

Nota 2: Preparada por los Ings. Luis Consiglio e Ignacio Sánchez Chiappe del IEEC, Escuela de Supply Chain Management y Logística. Argentina. www.ieec.edu.ar

Resumen

En esta nota, se definen los cuatro pilares :Instituciones, Infraestructura, Entorno Macroeconómico y Salud y Educación Primaria, todos componentes del primer subíndice, ”Requerimientos Básicos” que se los toma en cuenta para el cálculo del Global Competitive Index (GCI).

En particular trataremos el primer subíndice “Requerimientos Básicos”. Como perspectiva general mostramos la posición de Argentina, del resto de los países de América Latina y de las primeras 10 economías del ranking. De Argentina tomamos en cuenta los factores que definen su posicionamiento global.

Finalmente mostramos la evolución de  indicadores fundamentales y los comparamos con los de otros países y regiones.

Primer Pilar: Instituciones

Del entorno institucional de un país depende la eficiencia y el comportamiento de los sectores público y privado. El marco legal y administrativo dentro del cual los individuos, las empresas y los gobiernos interactúan determina la calidad de las instituciones públicas de un país y tiene una gran influencia en la competitividad y el crecimiento siendo decisivo en las decisiones de inversión y de organización de las cadenas de valor.

El marco legal es también fundamental en la distribución de los beneficios generados por la economía y en los costos de las estrategias y las políticas de desarrollo.

Es fundamental además para atraer y mantener la confianza de los inversores, que se den estrictos estándares de transparencia en la gestión. El desafío es más acuciante aún porque las decisiones se apoyan mayoritariamente por la comparación de destinos alternativos adónde invertir.

Segundo Pilar: Infraestructura

Una infraestructura desarrollada y eficiente es crítica para asegurar el funcionamiento efectivo de la economía. Se requieren modos de transporte efectivos y eficientes, con carreteras, ferrocarriles, puertos y transporte aéreo que permitan el acceso a los mercados en forma segura y a bajos costos, facilitando el movimiento de bienes y personas y disminuyendo tiempos de traslados y haciendo posible la integración de todos los sectores económicamente productivos dentro del tejido de la Nación.

Los servicios públicos abundantes y de calidad, así como la disponibilidad de energía en sus diferentes modos, resultan fundamentales para consolidar  el desarrollo económico. Un sistema de comunicaciones desarrollado y seguro, permite un flujo de información rápido y libre que aumenta la eficiencia económica  y permite la toma de decisiones en tiempo real con rápido conocimiento de los cambios y tendencias de los agentes económicos.

Tercer Pilar: Entorno Macroeconómico

La estabilidad del entorno macroeconómico es importante para los negocios y, por lo tanto, para la competitividad general de un país. Aunque es cierto que la estabilidad macroeconómica por sí sola no puede aumentar la productividad de una Nación, sí se reconoce, en cambio, que el desorden daña la economía y complica el desarrollo.

En este aspecto vale la pena destacar lo que se observa que ha ocurrido en Latinoamérica en los últimos años: la estabilidad macroeconómica de Chile, Colombia y Perú ha permitido desarrollar el Pacto del Pacífico que ha despertado el interés de otras potencias y una ampliación de las posibilidades de los mercados más allá de los países que los iniciaron.

El gobierno no puede proporcionar servicios de manera eficiente si tiene una alta carga de pagos de intereses de deuda y de gastos de funcionamiento en un entorno de recursos escasos. También el déficit fiscal sin financiamiento genuino disminuye la capacidad para reaccionar ante cambios macroeconómicos globales. Además, las empresas no pueden operar de manera eficiente cuando la inflación es una permanente compañera de ruta.

En resumen, la economía no puede crecer de manera sostenible a menos que el entorno macro sea estable y predecible.

Cuarto Pilar: Salud y Educación Primaria

Una fuerza de trabajo saludable es vital para la competitividad y la productividad de los trabajadores. La Inversión en la provisión de servicios de salud es fundamental para el desarrollo económico desde una perspectiva ética del gasto social. Además de la salud, este pilar tiene en cuenta la cantidad y calidad de la educación básica recibida por la población, porque es un elemento que facilita la comunicación y el aprendizaje y resulta ser fundamental para que las economías puedan iniciar el camino de generar productos y servicios de valor. Tener en cuenta, además, que la 4ª Revolución Industrial se apoya sobre cuatro innovaciones que cambian sin duda, el panorama del mundo laboral: Internet de las Cosas, Robótica, Realidad Aumentada y Realidad Virtual.

La mejor manera de armar a una sociedad para los desafíos instalados, es la educación. Es muy simple convencerse que los trabajos basados en la fuerza física y en las tareas repetitivas y fácilmente reemplazables por máquinas y tecnología, van perdiendo poder convocador de inversiones y de generación de empleo. Y mirando el tema en perspectiva, la situación se consolidará.

Las etapas de desarrollo en las cuales se encuentran las economías de los países son determinantes para atribuir el peso relativos de los pilares en el cálculo de los subíndices respectivos y consecuentemente en el Global Competitive Index (GCI) resultante. El peso relativo más alto se otorga a los pilares que son más relevantes para una economía en su etapa particular de desarrollo.

El siguiente cuadro muestra las incidencias relativas de los subíndices, resaltando las correspondientes a los requerimientos básicos.

Figura 1. Peso relativo de los subíndices según etapa de desarrollo de la economía

Perspectiva General

El siguiente cuadro muestra las 10 primeras posiciones y la posición de los países de América Latina, correspondientes al subíndice requerimientos básicos y los pilares que lo constituyen. Cada uno de los 4 pilares incide 25 % en el subíndice. Las valuaciones salvo indicación en contrario son de 1 a 7.

Figura 2. Posiciones según el “subíndice requerimientos básicos”

La incidencia de cada pilar en el GCI es del 20 al 60% dependiendo de la etapa de desarrollo de la economía.

Los países considerados son 138 y abarcan todos los niveles de evolución económica. Su análisis es una excelente guía para direccionar esfuerzos maximizando los resultados en términos de perspectivas de desarrollo e inversiones.

Situación Argentina

En el siguiente cuadro mostramos la posición de Argentina en los distintos factores que componen los 4 pilares correspondientes al subíndice Requerimientos Básicos.

De acuerdo a su PBI/Cápita, la Argentina la ubica en la transición de la etapa 2 a la etapa 3. Para asignar las respectivas etapas de los países, se utilizan dos criterios. El primero es el PBI/Cápita como se muestra en la Figura 1 y el segundo contempla la composición de las exportaciones. Si se encuentra que las exportaciones de bienes y servicios tienen como componente a más de un 70 % de productos primarios en el total de los ingresos, esta condición retrotrae a la economía a una etapa de desarrollo anterior a pesar de su nivel de PBI/Cápita.

Figura 3. Apertura de los pilares en cada uno de sus componentes

Comenzaremos por mostrar la evolución de los indicadores correspondientes al Pilar 3, “Entorno Macroeconómico”, al asumir que muestra con claridad las consecuencias de las políticas y modelos económicos adoptados y, consecuentemente, condiciona el desarrollo y la competitividad de la economía.

En el cuadro que sigue se muestran las siguientes variables y su  evolución en la economía Argentina desde el retorno a la democracia.

A) Déficit Fiscal como % del PBI
B)
Ahorro interno bruto: se expresa como % del PBI e indica la cantidad de recursos para invertir que tiene un país. Se define como el producto bruto menos el consumo (no incluye el gasto estructural del país). El promedio de ahorro mundial en el período ha sido de 25.8 % con respecto al PBI global.
C)
Inflación IPC GBA:1983 -2006 Datos del INDEC; 2007 2015 datos del Congreso Nacional

Figure 4. Resultado Fiscal, Ahorro Interno Bruto, Deuda Pública, Inflación

El siguiente cuadro evidencia la no sustentabilidad de la economía al relacionar el saldo del Comercio Exterior con los indicadores macroeconómicos, ya que el saldo del Comercio Exterior es uno de los índices clave de la creación de valor de los países y que es considerado en el cálculo del GCI.

Figure 5. Saldos del Comercio Exterior e Indicadores macro de la Economía

El siguiente cuadro muestra la relación entre los indicadores considerados en el cuadro anterior con los índices de los “Requerimientos Básicos” y del “Pilar 3″, -que contiene a los indicadores macroeconómicos-, durante el período 2007-2016-, con la evolución del GCI del país.

Figure 6. Evolución del GCI en el periodo 2007-2016

Existe una correlación directa fundamental entre el resultado fiscal y la posición en el GCI. La deuda pública es mayor a la mostrada en el cuadro ya que en el período considerado no se informaba la deuda del Tesoro con organismos como la Anses y el Banco Central.

Evoluciones Comparativas según Informe del Banco Mundial

Se exponen a los efectos de tener alguna referencia sobre los resultados de las políticas adoptadas. Aunque no es el objeto de esta nota analizar las causas, algunos números pondrán de relieve el porqué de los indicadores expuestos.

Entre 2004 y 2014, el gasto público medido como porcentaje de PBI pasó del 17,4% al 32,7%. Es decir, un aumento del 88% o de 15,3 puntos porcentuales. Mientras que los impuestos nacionales en el mismo período pasaron del 18,3% del PIB  al 26,7%, dando como resultado un aumento del déficit fiscal de 3.54% del PBI a -5.52% del PBI  como muestra claramente el cuadro y refleja el GCI.

Según el FMI, la presión tributaria de la Nación, las provincias y los municipios será de 35% del producto bruto interno (PBI) en 2017, y si se agregara el impuesto inflacionario  llegaría al 36,8%, lo que nos ubica en el puesto 37 en presión tributaria entre 114 países considerados en el Informe del FMI.

El gasto público es altísimo (41,7% del PBI) y sólo inferior a 21 de los 114 países del mismo informe. La presión tributaria y el gasto público de la Argentina superan así al promedio de los países desarrollados.

Figure 7. PBI/Cápita Ordenados según el crecimiento del Índice en el período 1960-2016. Fuente Banco Mundial

PBI Ordenados según el crecimiento para el período 1960-2016

Figure 8. PBI Ordenados según el crecimiento para el período 1960-2016 en dólares actuales. Fuente Banco Mundial

En la próxima nota desarrollaremos los indicadores asociados al pilar de  infraestructura y el impacto de la  macroeconomía en el desarrollo de la misma.

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Publicaciones preparadas en conjunto por los Ingenieros: Luis Consiglio y Ignacio Sánchez Chiappe.

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