Reporte de Competitividad Global según los informes del World Economic Forum y el análisis del Caso Argentina. Análisis del Pilar “Infraestructura”

 

 

Nota 7: Preparada por los Ings. Luis Consiglio e Ignacio Sánchez Chiappe del IEEC, Escuela de SupplyChain Management y Logística. Argentina. www.ieec.edu.ar

 

 

Resumen.  Se presentan los costos asociados a la energía y al transporte y sus respectivos impactos en la logística y en las supply chains en las que intervienen.

Cerrando la serie de notas de Infraestructura mostraremos los costos asociados y el impacto estructural en la economía, comparando los mismos con otros países y regiones. Analizaremos en particular la incidencia de los costos de la energía en la industria manufacturera y el impacto de la infraestructura de transporte en los costos logísticos.

A-Costos de Energía

Para esto, se toman 4 categorías de usuarios, con las siguientes características:

Ilustración 1. Redes de alta tensión y molinos de generación eólica de energía.

  • PyME 1: de 0 a 0,25 MW y Baja Tensión;
  • PyME 2: de 0,25 a 0,5 MW y Media Tensión;
  • Industrial 1: de 0,5 a 3 MW y Media Tensión;
  • Industrial 2: de 3 a 15 MW y Alta Tensión.

 

El siguiente cuadro compara los costos en Argentina frente al promedio de Unión Europea, EE UU, Brasil, México y Colombia en dólares por MW-h

El mix de países contempla economías desarrolladas y otras comparables a la Argentina pretendiendo, de esta manera ser suficientemente indicativo.

Comparativa tarifas por MW-h en Argentina vs promedio restantes países considerados expresados en U$S/MWH

Ilustración 2 Fuente Agencias Nacionales e Internacionales

 

La incidencia de la energía en los costos de las empresas manufactureras en Argentina varía del 10.9 % al 25% según la rama de actividad.

Las tarifas para grandes clientes (Industrial 2) en Argentina son 22% superiores al promedio considerado. Algo similar sucede con la tarifa Industrial 1 que es 15.8% superiore al promedio.

Esto afecta negativamente la competitividad de los productos argentinos. Excede el marco de la nota el análisis en detalle de los diferentes sectores industriales de interés y solamente se limita a mostrar las  diferencias que inciden en la productividad y la competitividad.

Los valores de cada país reflejan sus cuestiones macroeconómicas, tales como  la estructura de la matriz energética, el acceso a fuentes de energías primarias y las respectivas políticas sectoriales y fiscales que condicionan los costos de generación.

El Sr. Paolo Rocca presidente de Techint/Techpetrol, presentó un programa de inversiones en Vaca Muerta de US$2.300 millones a ejecutar entre 2017 y 2019. La segunda fase del programa implica una inversión de US$5.000 millones adicionales, con la particularidad de que no se orienta al desarrollo gasífero, sino a la producción industrial manufacturera. “Se trata de crear una cadena de valor industrial muy integrada, sobre todo de la industria electrointensiva (aluminio) y petroquímica (plástico, fertilizantes), con 60% de componentes nacionales”.

El programa plantea  que la plena explotación de los yacimientos de shale gas de Vaca Muerta, que son los segundos del mundo después de los norteamericanos, originará un proceso de disminución de los costos energéticos argentinos ubicándonos en el camino de alcanzar los menores niveles internacionales.

B-Costos Logísticos

Como consecuencia de la infraestructura descripta en notas anteriores, la Argentina tiene los costos logísticos más altos de América latina, dado que superan en 24% a los de Brasil, su principal socio comercial, y son 70% más altos que de los Bolivia, que resulta el país más económico en ese rubro en la región.

El alto costo local está relacionado con el precio de los combustibles, la mano de obra, los lubricantes y la carga fiscal. Por ejemplo, el peso de la carga impositiva en la tarifa final del flete representa el 41,1%. El costo de la mano de obra se ubica entre un 36% y 77% más caro que los países de la región.

Como porcentaje del PIB, los costos de logística en las economías emergentes son generalmente de dos a tres veces más elevados que en los países miembros de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico)”.

Como ejemplo, trasladar soja desde una explotación en Davenport (Iowa), recorriendo 1.520 km al Puerto de New Orleans (Golfo de México) y tranportarla a China cuesta U$S 73/tn punta a punta. Se trata de la suma de costos logísticos y flete marítimo mientras que la Argentina, si quiere hacer lo mismo desde Rafaela (a 300 km del Gran Rosario) le costaría U$S 123 la tonelada para llegar a China.

Cuando se trata de largas distancias y cargas masivas o a granel, el modo combinado de ferrocarril y agua es muy superior al modo vial o carretero, como surge de la comparación del costo medido en consumo energético: 1 HP mueve, en promedio, 150 kg en carretera, 500 kg en riel y 4.000 kg en agua.

Perfil del Transporte en Argentina

El Sistema de Transporte constituye un sector estratégico a nivel económico y social teniendo en cuenta que conforma un 5% del PIB y el 5% de la población activa está empleada en el sector. Concentra además un 40% de la inversión en infraestructura.

Los camiones son el medio de transporte más usado para las cargas en el país. El 93% de las cargas van en camiones, un 5,4% en trenes y apenas el 1,5% en barcazas. Ocho de cada diez productos de cualquier rama de actividad, utiliza a lo largo de su cadena de valor al menos dos veces el camión. En cambio, un país como Estados Unidos, traslada su producción mayoritariamente por ferrocarril (40%) y en menor medida lo hace por carretera (31%).

La comparación de costos entre un medio y otro no deja lugar a confusión: mientras el valor por tonelada transportada por kilómetro en tren es de US$ 0,04, en camiones asciende a US$ 0,07. Cada punto porcentual del transporte de carga transferida del camión al tren representaría un ahorro anual de 70 millones de dólares. Por eso en el mundo, la tendencia es optar por esa transferencia. En China y en la India el tren recupera posiciones frente a la crisis energética y ambiental. En EE.UU, Australia y Canadá el ferrocarril ya ha absorbido el 50% del transporte y en México y Brasil ha alcanzado el 25%.

El sistema de transporte de cargas argentino se caracteriza por su complejidad y su asimetría. Predomina el transporte automotor, mientras que el transporte por ferrocarriles y el fluvial han mostrado un escaso desarrollo en las últimas décadas. Sin embargo, se debe tener en cuenta que el transporte automotor de cargas es el más ineficiente en términos de rendimiento de combustible tal como se puede observar en el siguiente cuadro:

Ilustración 3: Tabla comparativa de costos y capacidades de transporte por modalidad.

 

 

 

Estudios recientes muestran que si tuviéramos una infraestructura comparable a la  de los países desarrollados podríamos disminuir el costo logístico hasta un 50%”.

Como se mencionó al comienzo, esta nota 7, cierre la serie de Reporte de Competitividad Global y de Argentina.

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Publicaciones preparadas en conjunto por los Ingenieros: Luis Consiglio y Ignacio Sánchez Chiappe.

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