En las dos notas anteriores, hemos desarrollado la introducción a los tres niveles de Planificación, los que están íntimamente ligados entre sí y que se ocupan de los diferentes problemas que afectan a la Distribución y que impactan en la empresa como un todo.

Estos tres niveles son:

  1. Los que se refieren a los objetivos y recursos de la empresa y que por lo tanto tienen casi siempre un sesgo estratégico
  2. Los que se refieren a los objetivos de la división de Distribución y a los recursos que necesita emplear para alcanzar los objetivos de la empresa definidos en el nivel anterior y,
  3. Los referidos a las operaciones diarias que son gestionadas y controladas por la Gerencia de Distribución.

Estos tres tipos de eventos son, respectivamente, estratégico, gerencial y operativo .

El componente estratégico de la planificación

El nivel estratégico define con precisión hacia dónde debe ir la empresa y el camino para lograrlo. Consecuentemente, define los márgenes de ganancia, las inversiones, la cartera de negocios, las relaciones con la comunidad, las eventuales fusiones y/o adquisiciones, etc. No se ocupa de las medidas y herramientas para el logro de los objetivos ya que define los mismos a partir del conocimiento profundo de la empresa y del entorno macro en la que se mueve. Su tablero de control es el Cuadro de Resultados.

La complejidad propia de este nivel es tratar fundamentalmente con tendencias y acontecimientos que no están del todo bajo su control. Citaremos solo algunos: el estado de la infraestructura de transporte y los planes de inversiones y obras en la misma, la constancia de las regulaciones estatales, los aspectos fiscales e impositivos que impactarán en el negocio, las regulaciones aduaneras, las normas sindicales y de contratación de personal, el costo total de la mano de obra etc. El valor agregado es precisamente una adecuada capacidad de análisis que le permita fijar el rumbo correcto.

No cuenta con información completa y en este punto es fundamental el aporte del Departamento de Planificación que le proveerá de la mayor cantidad posible de elementos para su trabajo pero, esto es importante, no tomará las decisiones. Su rol podemos definirlo como consultor interno.

En cambio, resulta fundamental la participación de los gerentes de distribución en esta etapa, por la cantidad de recursos que se le asignan y por la estrecha relación con los objetivos y procesos de servicio al cliente, producción y finanzas.

Como hemos dicho el plan corporativo establece parámetros para la planificación de las distintas áreas funcionales. No llegan a desarrollar, por ejemplo, los planes de distribución, porque de ellos son responsables los gerentes de distribución que realizan la planificación de la gestión dentro de los parámetros corporativos. Mientras que el plan corporativo, por ejemplo, puede establecer niveles mínimos de confiabilidad en la entrega, le toca a los gerentes desarrollar las estrategias de distribución, junto a los planes y políticas para cumplir o superar los estándares mínimos. A su vez definirán los parámetros para el funcionamiento diario de las tareas de distribución necesaria en las operaciones.

El elemento de control directivo

El segundo nivel de la planificación se refiere a las actividades de gestión y control de las distintas áreas funcionales asociadas con la administración continua de la empresa dentro de los parámetros establecidos durante el proceso de planificación estratégica.

Este nivel se ocupa principalmente de la aplicación de la política. Debe controlar si su actividad se encuadra dentro de los niveles de eficiencia y eficacia necesarios para cumplir con sus objetivos que estarán relacionados con los objetivos de la empresa integrados en  el plan estratégico. Desarrollará su sistema de medición de eficiencias y su tablero de control que medirá y alineará la evolución de las principales variables.

Es importante destacar que este tablero incluirá variables cuantitativas y cualitativas. No abundaremos en las preguntas que deberá plantearse ya que fueron tratadas anteriormente, a modo de ejemplo plantaremos las siguientes:

  • ¿Es necesario un nuevo centro de distribución?
  • ¿Dónde estará ?
  • ¿Qué centro de distribución se utilizará en el lugar elegido?
  • ¿Qué criterios de rendimiento se utilizarán y medirán para asegurar la calidad en el servicio de almacenaje y transporte?

Estas decisiones también tocan jurisdicciones de otros gerentes funcionales, aunque si el proceso de planificación estratégica ha sido manejado correctamente, los conflictos internos ya deberían haber sido resueltos. En consecuencia, las decisiones de este tipo son decisiones de distribución y deben ser previstas y realizadas por el administrador de distribución.

El elemento de control operacional

El tercer nivel de planificación se refiere a la realización de tareas dentro de los parámetros de los planes y políticas del nivel gerencial. Por ejemplo las políticas de gestión de inventarios en un centro de distribución deben identificar la cantidad de mercancía disponible para asegurar el logro de los estándares de servicio al cliente definidos por el plan estratégico.

Debemos distinguir la función compleja de gestión de inventarios de la de control de inventario que es una tarea sencilla. Por ejemplo, la función de gestión de inventario involucra entre otros a: lotes mínimos de reposición, valor económico del stock, lotes óptimos de despacho, tipo de transporte a utilizar, etc.

En consecuencia no se requiere a este nivel de un juicio sobre qué forma de transporte utilizar. En concreto, la tarea es llamar a la compañía adecuada que gestionará las rutas establecidas para cumplir con los planes de entrega ya establecidos.

El nivel de control operacional se ocupa de la eficacia y eficiencia con que se realizan tareas las específicas definidas por el nivel gerencial.

La tecnología cumple un rol fundamental en todos los niveles tratados pues debe ayudar a asegurar que los despachos y reposiciones se hagan en tiempo y forma. Es muy importante el nivel tecnológico con que cuente la cadena de valor “aguas arriba“, mencionando especialmente en este lugar a la manufactura para que asegure el funcionamiento según los estándares de tiempo y forma. Como regla general podemos decir que a mayor seguridad y velocidad de producción se minimizan los stocks inmovilizados con el ahorro de costos que afectará positivamente a la productividad y competitividad.

Las tecnologías de información son imprescindibles e irremplazables para el correcto control e integración de todos los procesos involucrados en la cadena y la consecuente toma de decisiones ante desvíos o imprevistos.


Por los Ings. Luis Consiglio e Ignacio Sánchez Chiappe, del IEEC, Escuela de Negocios, Supply Chain Management y Logística

Estos temas se tratan en el curso PATD – Profesional Acreditado en Transporte y Distribución

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Publicaciones preparadas en conjunto por los Ingenieros: Luis Consiglio y Ignacio Sánchez Chiappe.

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