La articulación entre las partes del sistema logístico

Parte 1. Los tres niveles de la Planificación

Preparada por los Ings. Luis Consiglio e Ignacio Sánchez Chiappe del IEEC

Ilustración 1. Sistema de transporte en Barcelona

Ilustración 1. Sistema de transporte en Barcelona

En las notas anteriores nos hemos referido a la planificación de la logística en sus tres niveles, Estratégico, Gerencial y Operacional considerando los entornos externo e interno en el cual deberá desarrollarse. Cuando esta planificación se desarrolla integradamente con los objetivos enunciados por la Visión y Misión de la empresa se la habilita la senda para agregar valor en la implementación y ejecución de los planes.

Aún cuando lo enunciado en el párrafo anterior nos obliga a hacer mención al concepto de valor, éste queda determinado, al menos, por una comunicación en dos sentidos: del cliente hacia la empresa mediante la cual ésta llega a saber lo que el cliente quiere, y la comunicación de la empresa al cliente por la cual aquella desarrolla ese producto o servicio, de acuerdo con los postulados de valor que la empresa enuncia en su declaración de visión y misión. Cuando esto se deja de lado, suele suceder que al cabo de cierto tiempo la empresa desvirtúa su espíritu inicial y fundador y termina recalando en definiciones vagas y genéricas que no tienen contenido motivador para nadie. Es importante que la empresa se mantenga fiel a los principios fundadores que le dieron vida.

El enorme alcance de la logística

Tradicionalmente, el sistema económico se ha descripto en términos de tres tipos de recursos: trabajo, capital y tierra. En el momento actual, esta ecuación incorpora una variable adicional importantísima que es el valor que produce el conocimiento. Precisamente, la inserción de la logística resulta ser un elemento más fundamental y potenciador, que nunca se detiene en su intento por hacer posibles las permanentes y vertiginosas innovaciones que produce el cerebro humano.

Es útil mirar la logística desde la perspectiva del sistema económico, porque se hace evidente que se ocupa de la gestión de los recursos tradicionales aunque agregando el poder innovador del conocimiento. Y precisamente, este último separa a las economías desarrolladas que se caracterizan por la capacidad de diferenciación a través de la innovación, de aquellas otras economías en vías de desarrollo fundamentadas en una visión más tradicional de la logística como un simple movimiento económico de bienes que no logra consolidarse del todo para lograrlo de forma constante y confiable como diferenciador por servicio superior al cliente.

La visión de la logística como sinónimo de servicio al cliente es lo que le da un poder enorme y que logre una presencia irremplazable tanto en las empresas de producción como de servicios. Es algo típico de nuestra era y la causa última de ese enorme desarrollo. Lo debe en una gran proporción al vértigo de la tecnología de la información y de las comunicaciones que genera y proporciona el combustible de la permanente urgencia de llegar antes, mejor y de manera más confiable.

La Estructura de un Sistema Logístico

Desde un punto de vista logístico, una organización puede ser conceptualmente descripta como una entidad que adquiere bienes y servicios de los mercados de suministro, los convierte mediante procesos productivos, muchas veces agregando el valor de la innovación, y encargando a la logística la distribución hacerlo de manera diferenciadora según los mercados que la demandan. Los medios físicos para realizar estos tres pasos constituyen el sistema logístico de la organización. Así, el sistema logístico de una empresa puede ser visto como un puente entre sus mercados de suministro y sus mercados de demanda.

Analizando la estructura de este puente, encontramos que el sistema logístico desde una visión operativa, puede ser descripto como una red cuyos nodos tienen inventarios estacionarios con niveles variables tales como plantas y almacenes, y cuyos vínculos son operaciones de transporte o de flujos de inventarios a través de alguno de los modos clásicos de transporte. Desde el punto de vista integrador y sistémico que nos permite hoy la tecnología de la información y de acuerdo con la definición del Council of Supply Chain Management Professionals, “la logística es aquella parte de la supply chain que se ocupa de planificar, implementar y controlar de manera eficaz y eficiente, el flujo directo e inverso y el almacenamiento de materias primas, productos en proceso y productos terminados, con la información relacionada, desde el punto de origen al punto de consumo con el fin de adecuarse a los requerimientos de los clientes”.

La definición destaca cuatro aristas fundamentales que permiten incluirla en empresas de bienes y también de servicios. Esas aristas son:

  • servicio al cliente,
  • información en toda la cadena,
  • la eliminación de costos innecesarios y
  • la consiguiente búsqueda de la eficacia y la eficiencia.

El funcionamiento físico de la red puede considerarse como una cascada de movimientos de materiales entre sistemas de inventarios que se complementan mutuamente, traccionados por la demanda de los mercados. Deleitar al cliente a través de un servicio diferenciador es uno de los objetivos clave de la logística y donde demuestra su madurez por la eficacia y la eficiencia que son imprescindibles no solamente para reducir costos, sino fundamentalmente, para crear valor y generar barreras de entrada y de salida.

Comportamiento del sistema logístico

El comportamiento del sistema logístico se puede describir brevemente como sigue:

  1. Cuando los puntos de inventario en el sistema necesitan reabastecimiento, provocan señales de reaprovisionamiento: órdenes de compra o reposición.
  2. Las señales se reciben en uno o más de los otros puntos del sistema con inventarios: instalaciones logísticas (centros de distribución, almacenes, sucursales), plantas de producción o mercados de suministro.
  3. Las señales, órdenes de compra o reposición, dan lugar a movimientos de materiales de reposición al mercado que origina la demanda modificando los inventarios aguas arriba de la cadena de suministro. (Para ahondar en este tema específico, recomendamos leer la secuencia de notas Pull – Push en Distribución, en esta misma página web
  4. El movimiento del inventario de un nodo a otro se realiza a través de un sistema de transporte que constituye una serie de inventarios en tránsito o flujos de inventarios.
  5. La variación de inventarios en las instalaciones de producción y logística a su vez generan órdenes de reposición periódicas en los inventarios de nivel superior, que generan inventarios en tránsito para reponerlos, y así sucesivamente.

El nivel de reposición de los distintos inventarios dentro de la cadena responderá a cuestiones tales como costos de stocks inmovilizados, confiabilidad en los tiempos y cantidades, ciclos y modos de transporte, capacidad de producción de las plantas, nivel de respuesta de los proveedores, nivel de seguridad en el servicio al cliente. Esto conforma un sistema logístico. Pero cuando se lo analiza desde el punto de vista de las relaciones que se generan, aparece el concepto de supply chain que apunta fundamentalmente a armar los procesos que crean valor y consolidar voluntades entre las empresas en pos de un objetivo común: atender al cliente con productos, servicios e información que le generen un valor que lo induzca a comprar esta oferta y no otra de un competidor.

Es importante describir un sistema logístico en términos de una concatenación de sistemas de inventarios, porque esto pone de relieve la necesidad de considerar el impacto de los inventarios estacionarios y en tránsito en la evaluación de la configuración de un sistema logístico. También destaca la necesidad de relacionar estrechamente el sistema lógico de la empresa con sus clientes y proveedores.

El flujo de materiales en un sistema logístico alrededor de sus principales funciones se puede ver en la figura que sigue. Hay dos puntos que vale la pena destacar en esta figura:

  1. El flujo de material entre el sistema logístico y los mercados a los que se conecta tiene lugar en ambos sentidos, debido a los retornos y reemplazos. Resulta imprescindible incorporar la logística inversa desde el inicio de la planificación del negocio. Aparte de las connotaciones inevitables en caso de falla del producto o servicio, la logística inversa es una característica diferenciadora actual: poder devolver el producto comprado con el consiguiente reembolso del dinero pagado y permitir el reemplazo y reciclado. Ambos cada vez más importante debido a la necesidad de reducción de costos y el impacto ambiental.
  2. Debido a la estrecha interacción entre los sistemas logísticos y de producción, es necesario definir claramente su interfaz. La logística tiene entonces la responsabilidad de la planificación de los movimientos y estacionamientos de los inventarios (función de Distribución). Esta función consiste en convertir pronósticos de ventas en pronósticos de envíos que a su vez se usan para calcular los niveles de inventarios requeridos en los diferentes puntos del sistema logístico. Sobre esa base, se puede asignar al sistema de producción la responsabilidad de programar la producción, producir los inventarios y hacerlos disponible para que logística se ocupe de entregarlos cuando y donde se necesiten
Ilustración 2. Jerarquía entre las diferentes funciones

Ilustración 2. Jerarquía entre las diferentes funciones

En la próxima nota continuaremos con los siguientes temas: planificación de los componentes físicos en el sistema logístico.


Ings. Luis Consiglio (luis.consiglio@ieec.edu.ar) e Ignacio Sánchez Chiappe (isanchez@ieec.edu.ar) del IEEC

Estos temas se tratan en el curso PATD – Profesional Acreditado en Transporte y Distribución

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Publicaciones preparadas en conjunto por los Ingenieros: Luis Consiglio y Ignacio Sánchez Chiappe.

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